martes, 23 de diciembre de 2014

El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos

El domingo una servidora se fue con Sheilina y Gizuy a ver la última película (hasta ahora) de la Tierra Media. Y bueno... me ha dejado con sentimientos contradictorios, pero desde luego es, para mi gusto, la peor de todas.

Cuando llegué a casa pensé que la película merecía al menos una mini crítica cinéfila por mi parte, y aquí estoy para escribir un poco sobre ello. Puede que haya algún spoiler, pero poca cosa. Nada very very important, así que no os asustéis.

Le película empieza chachi pistachi, con mucha batalla, mucho fuego y mucho jorrrrl, tiembla todo de lo alto que habéis puesto el volumen, ¡cacho perros! La verdad que yo acabé con un dolor de cabeza increíble de la calefacción del cine y lo alto que estaba el sonido, pero a la vez me gustaba porque cada vez que se acercaba Smaug temblaba todo el asiento y eso era una gozada en todos los sentidos. Los dicho, sentimientos contradictorios.

Pero esto me supo a poco, ya que cierto acontecimiento termina muy pronto y yo me quedé con cara de: "¿Ya? ¿Sólo esto? ¡Yo quería más!"

¿Ya?... Pero yo... bueno, vale.
A partir de aquí todo se vuelve algo aburrido. No porque lo que suceda no me interese, pero sí que se me hace algo lento y extraño. Miraba la película y no me sentía como las otras veces, no era como cuando vi las dos cintas anteriores.

También hay ciertos hechos "extraños" como ver a Saruman luchando a bastonazos en vez de realizar algún conjuro de magia to currao en plan: "I'm de fucking master, bitch." Nada. Con lo bien que se me daba a mí luchar con Gandalf en el juego de ESDLA, que repartía estopa mientras les lanzaba algún hechizo. Se ve que la vara de Saruman no tiene el mismo poder. Con lo que me mola a mí ese personaje.

Lo de Galadriel es de risa. Hubo un momento que la vi y era clavadita a la niña de "The Ring". Mae Gad. ¿Esta mujer es una elfa o una bruja? Ya me dio miedo en "La compañía", pero con esta película ha sido el culmen del terror.

La actuación de los enanos y Bilbo me resulta buenísima, de todos en general. Martin Freeman es un actor que te gana solo con verle esa cara de adorabilidad. Mi Richal se luce, sobre todo en ciertos momentos muy puntuales. La escena primordial de Graham McTavish es preciosa, casi me saca una lagrimilla (grande Dwalin). Adam Brown (Ori) y James Nesbitt (Bofur) son los otros dos enanos que más destaco de estas películas, aunque en ésta no aparecen mucho. Dean O'Gorman (Fili) también suele gustarme mucho, aunque no es de mis favoritos. En cambio con Aidan Turner (Kili) tengo sentimientos encontrados. No termina de conquistarme, no me llena su interpretación. No sé, no me convence. En momentos me parece que siempre tiene la misma cara. En cambio suele ser uno de los que más gusta entre el público. Titania is different.

Diferente pero siempre bella e.e
Luego tenemos a mis amigos los elfos. Hablemos primero de Legolas. Como es lógico, Orlando Bloom ha envejecido en estos diez años, así que es difícil hacer que Legolas luzca igual o más joven en estas películas. Con "La Desolación de Smaug" lo vi increíblemente bien, pero en esta peli me ha parecido verle más "maduro". En ocasiones se me parecía más a Thranduil que al propio Legolas. Y luego, como sabéis, es un personaje pro de la vida y mola mucho por eso mismo. Se monta en unos cuantos bichos, que se ve que eso a él le mola un montón, lucha de maravilla, no se despeina, cuando se cae, cae bien y con porte. Una maravilla, vamos. Lo que no sabía es que también levitara. Sí, gentes, sí, LEVITA. VUELA.


No me quiero ni imaginar la cara que puse cuando vi eso. Creo que es la escena que menos me ha gustado, además que se nota horriblemente artificial.

Y ya, como no, tengo que hablar de Thranduil. Debo decir que este personaje, dentro de mi manía hacia los elfos, era uno de los que más me llamaba la atención. Me lo imaginaba con su orgullo élfico, su belleza élfica, su porte digno, su cara de "soy superior a todos vosotros y lo sabéis",... Todo eso. Y a mí, aunque ese tipo de personajes en un principio me caen muy mal, luego me terminan gustando. Por eso tenía tan altas expectativas con Thranduil. Lee Pace, el actor que lo encarna, consigue todo lo que he dicho antes y con creces. Pero también le da un aire de reinona, de drama queen, de diva... y no, eso no me gusta. No concibo a Thranduil como una diva reinona, no puedo.


Ya en la segunda película me dio a entender cómo iban a ser las cosas después de ver esta escena:



Ojo al momento en el que Thorin le echa en cara ciertas cosas y Thranduil pone cara de: "Mae Gad, ¿me está atacando a mí? ¿A mí? ¿Pero cómo? Esto no puede ser posible. Si soy un ser perfecto, ¿cómo osa recriminarme?."


Ya desde entonces las expectativas que tenía con él cayeron en picado. En esta tercera película reconozco que me ha gustado mucho más, no es tan drama queen... aunque cuando saca su vena diva la saca que da gusto.

Luke Evans (Bardo) se ha mantenido más o menos en el mismo papel, al igual que Gandalf (aunque el rol de este último pasa casi desapercibido) y Radagast, que también me ha gustado mucho en su corta aparición.

Ya la parte final de la peli me ha gustado un poco más en ciertos aspectos. En otros no me ha gustado tanto. La última escena entre Bilbo y Thorin era de llorar a mares. Yo me controlé porque estaba en un sitio público y las Titanias no lloran delante de la gente, pero ay mai... Qué secuencia. En ese momento las actuaciones de Richard Armitage y Martin Freeman me requeteencantan. Preciosa, sin más. Al igual que la última secuencia de Bilbo y todos los enanos. Mi diosa interna estaba así:


Aquí si voy a hacer un gran spoiler, ¡ASÍ QUE NO LEAN EL SIGUIENTE PÁRRAFO!

SPOILER Debo añadir que yo no he leído el libro, pero sé cuál es el final de Fili y Kili y no me ha gustado nada cómo lo han adaptado en esta película. Creo que merecían el final digno que tienen en el libro, sin más. Tan difícil no era, ¿no? FIN SPOILER

Y bueno, poco más que argumentar. Creo que el final es lo que más me ha gustado de todo, junto con la escena en la que los enanos forman su muro de escudos, todos perfectamente combinados, y los elfos saltan por encima de ellos en el último momento. En ese instante se me puso toda la carne de gallina.

Y por supuesto esa rivalidad constante que hay entre elfos y enanos que me encanta. Se odian pero también se aman. No pueden vivir los unos sin los otros. Casi como un matrimonio, vaya.

De rey a rey...

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