miércoles, 3 de julio de 2013

Como conocí a Pepe Rodríguez

Nos remontamos de nuevo al primer post de esta saga para recordar cómo conocí el programa de Masterchef y, en especial, a los dos miembros masculinos del jurado. Pero esta vez no nos fijaremos en nuestro joven y guapísimo Jordi. No, esta vez nos fijaremos en el hombre del medio, el que parece que está siempre enfadado. El hombre que me ha enamorado este año.


¡Empezamos!


A primera vista parece un hombre serio y estricto, que exige lo máximo de sus alumnos-concursantes. Un tipo que impone respeto solo con tenerle cerca. Recuerdo como en el primer programa todos los participantes iban presentando sus respectivos platos, con toda la ilusión del mundo, y cuando este señor se acercaba para probarlos podía ver los nervios y el miedo (sí, miedo) en la mirada de esos chicos. Si yo hubiera estado en el lugar de esos muchachos me habría acojonado por completo. Lo sé porque en mi colegio tuve un profesor que me recuerda mucho a él. Son personas que infunden un respeto máximo, como si fuera un ser superior, alguien al que vas a obedecer inmediatamente porque eres incapaz de rebelarte contra él. Porque si lo haces sabes que él pasará por encima tuya y te acabará aplastando. Porque simplemente es mejor que tú, porque es el maestro de su oficio. Y si tú quieres llegar a ser algo parecido a él debes escuchar sus consejos y asumir que eres el alumno.

Hay algunos que no soportan a este tipo de personas como profesores. A mí me parecen los mejores.


Carita de no haber roto nunca un plato


Así es también Pepe Rodríguez, el Maestro de Masterchef. Un hombre que da miedo en el primer programa, que se hace querer en el segundo y del que te acabas enamorando en el tercero. He querido hacer un repaso muy completo de su paso por este programa, porque creo que él se lo merece. Así que agarraros bien que vienen curvas.


Cuánta elegancia


Desde el primer momento en el que le vi supe que este iba a ser el hombre clave del programa. De hecho y como ya os dije en el anterior post, creía que era el mejor cocinero de los tres. Puede que las estrellas digan que Jordi es mejor, pero a mí Pepe me gusta más.

Casi me atrevería a decir que no hace falta que Eva González sea la presentadora porque prácticamente todo lo dice él. Además también presume de buena voz, no tan sensual como la de Jordi, pero sigue siendo una buena voz.


Qué bien se lo pasan


Fue el primero de los tres miembros del jurado que me llamó la atención. Al contrario que Jordi, él no es un hombre que te entre por la vista. No es tan guapetón, ni tan fino, ni tiene esos pelos de recién fruncido, ni esos ojos, ni esa voz, ni es tan joven... En fin, para que podamos entendernos, no es un hombre que cuando lo ves por primera vez dices "quiero fruncírmelo". No, es un hombre que cuando lo ves por primera vez piensas que tiene un aura interesante. No tiene un color de ojos que llame la atención, pero tiene una mirada penetrante. Tampoco tiene un peinado perfecto, pero esos rizos morenos tienen un encanto especial. Su rostro no es bello, pero su expresión consigue embaucar. Como él mismo dijo: "Jordi es muy guapete, pero yo soy más alto. Él es el niño repelente que todo lo sabe, y yo el canalla que se ha criado en la barra de un bar".

Y yo debo reconocer que me gustan los altos y los canallas. A Jordi te lo frunces desde un primer momento, pero a Pepe te lo vas frunciendo poco a poco.


Mirada penetrante, ufff...


Su humor borde e irónico, su madera de líder, su gesto serio, su presencia, su elegancia... Todo eso fue lo que me gustó de él desde un principio. Incluida su forma de comer.


En el casting de la Plaza de Oriente


No es ni la mitad de fino que Jordi o Samantha. A él no le van esas "estupideces". Pepe simplemente coge la cuchara y con la ayuda del tenedor la llena ENTERA (tal como se ve en la siguiente foto). Ya puede tener el plato una pinta horrible que va a hacer lo mismo. No se anda con tonterías en este asunto. Pero claro, una cosa es llenar la cuchara de comida y otra meterla en la boca. Y ahí es cuando ves realmente al hombre Cro-Magnon. Digamos que es bastante tosco comiendo, aunque es algo que también le da cierto toque de humor, tanto al programa como a él mismo. Parece que se estuviera riendo del concursante en su cara al hacer eso.


Hay que llenar bien la cuchara


"Es mi manera de comer. La gente ya me lo dice y luego lo pienso… Pero date cuenta de que la mesa donde como está a un metro de altura y yo mido 1,80, y tengo que hacer ese esfuerzo por llevármelo a la boca. Es muy visual, pero es que me cuesta comer tan bajo, coño. A mí me dan una mesa, una sillita, un cuchillo y un tenedor como dios manda, cagüen diez, pero con esa postura, llevándote la sopa a la boca, cagüen diez, ¡me cuesta un esfuerzo comer! No soy de coger un trocito y tal, no va con mi manera de ser, quizás es que soy un poco animal. No sabría hacerlo de otra manera, de verdad, te lo juro. Si tengo que ponerme tan fino como Samantha, lo intentaré, pero yo no tengo sangre azul."

Ni falta que hace, Pepe, ni falta que hace. La sangre azul no sirve para nada. Tú sigue comiendo así que a mí me gusta.

Debo reconocer que sé cómo se siente este hombre. Yo mido 1.78 y no soporto comer de pie en la cocina. Me cuesta una barbaridad, incluso la comida me sienta mal. Necesito inclinarme sobre la encimera o directamente sentarme en el suelo. Pero claro, él no puede hacer tal cosa en un programa de televisión.


Mirada sexy a cámara...


Lo curioso es que desde un primer momento los realizadores del programa hacen más hincapié en este personaje, indicándole que se coloque entre sus dos compañeros y sacando siempre sus gestos más característicos, presentándonos algunas de sus frases célebres como cuando Samantha le dice que no sea tan duro con uno de los chicos y él contesta "¿Se puede ser de otra manera?" u otra en la que dice "no tengo corazón, soy insensible" (aunque esta última es una gran mentira).




Incluso cuando Maribel se presentó por primera vez ante el jurado, le confiesa lo que todos hubiéramos sentido de estar en su lugar:

- "A usted le tengo un poco de... como... es que como mira siempre tan serio... me presiona, que quiere que le diga."




Reconozco que en el primer programa me parecía una especie de Risto Mejide culinario y eso me daba algo de miedo porque no quería que se estropeara la imagen que mi mente estaba formando de él. Me reía mucho con esas frases que soltaba pero me parecía muy cruel. En el segundo programa me di cuenta de que estaba equivocada: no se puede comparar a este espécimen con semejante sujeto como es Mejide. Pepe le da muchas vueltas: tiene más clase, más labia, sabe perfectamente a dónde quiere llegar cuando suelta algún "improperio" (véase cuando le soltó la regañina a Maribel en el segundo programa).


Él sí que tiene los huevos bien puestos.


Creo que ninguno de los participantes de este concurso se ha librado de alguna de sus perlas. Jamás olvidaré el día en el que quiso reanimar un pollo que estaba prácticamente crudo y exclamó aquello de: "¡Lo recuperamos! ¡Un, dos, tres!... No... Se nos ha ido... qué pena, cómo volaba..."


Reanimando al pollo.


Pero no es la única:
- ¡Me debéis un traje de Armani! ¡Me he metido con un traje de Armani en la cocina!

¿Vosotros creéis que si yo no os echo una mano, hubiesen salido los platos?
- Sí.
- Sí, ¿no? Me lo estáis diciendo a la cara, sois unos inconscientes, no tenéis ni idea. Ni idea, señorita, ¡ni idea! Otra pregunta, [...] ¿quién le pone el nombre?
- Yo he sido el del aire. (José David, por supuesto).
- ¿Tú eres el de la mente lúcida?¿El del aire?

- Guiso de la abuela a los frutos rojos.
- Guiso de TU abuela, de la mía no.

- Siempre fallo en algo, a ver el día que acierto.
- Perfectos como yo hay pocos.

- Las cosas con cariño, eso me lo enseñó usted...
- Yo no tengo cariño.
- Sí, sí tiene, en el fondo sí tiene.
- *sonrisa picarona* (grrr)

- ¿Sabes por qué no te ha caramelizado? Porque le has echado sal.
- Qué salada eres, Eva. Es la tarta salada Tatin, es una nueva versión. Es un aporte a la gastronomía.


Croquembouche desastrosa


Aunque no siempre es tan duro. Es duro con el que lo merece, pero con aquel que ha hecho un buen trabajo siempre guarda unas palabras de admiración, reconociendo el esfuerzo, la creatividad y el gusto. Y también sabe animar a sus alumnos cuando los ve en apuros, guiñándoles el ojo la mayoría de las veces al terminar su discurso.

"Yo veo un diamante, me falta ahora pulirlo, y esa es mi misión."


A Juanma llegó a tratarle de chef durante las pruebas del último programa.


A diferencia de Jordi con sus zapatillas, este hombre va siempre muy elegante. A no ser que hagan pruebas al exterior, viste SIEMPRE un traje negro, camisa negra, cinturón negro y zapatos negros. Lo único que le da un toque de color es el pañuelo que lleva en la chaqueta, pero hasta en la cocina usa una chaquetilla negra. Es todo elegancia, infundiendo, si cabe, más miedo y más liderazgo al ir vestido así. 


Zapatillas de Jordi vs Zapatos de Pepe


Con el paso de los programas se fue viendo también su lado más tierno y cómico. Su lado humano, por así decirlo. Desde casi un principio tuvo una relación de amor-odio con Maribel que a todos nos encantaba, un rifirrafe continuo, llegando a ser una de las historias más comentadas por todos los que seguimos este programa. 




Curiosamente Pepe no apostó por ella durante el casting previo al programa (los votos positivos los recibió de Jordi y Samantha), pero además de eso, en la primera prueba de eliminación, tuvieron un pequeño encontronazo. A Maribel le pudo la presión y la presencia de este chef mientras cocinaba la alteró demasiado, llegando a contestarle bastante mal. Y ya os he comentado antes lo que pasa cuando le atacas a un personaje como Pepe: que te aplasta.

Es entonces en el segundo programa cuando la mujer se acobarda ante la idea de volver a ser capitán de uno de los equipos. A ella no le gusta esa responsabilidad, no sirve como líder y lo sabe, por tanto opta por hacer un plato simple y rico, para conservar su posición pero sin ser una de las mejores. Así, no hay peligro de capitanía.

Estaba claro que no sabía con quién se estaba metiendo. Pepe la recriminó por haber actuado de una forma tan conservadora, y como premio la nombró capitana del tercer equipo, dejando así a la mujer totalmente desubicada. Pero esta vez las palabras de su maestro surtieron efecto y actuó como una auténtica capitana, confesándole poco después que aquel castigo la había ayudado mucho.


P: "Al final me vas a querer."
M: "Siempre."

Así fue como comenzó este "romance". Llega a tanto que durante la prueba de la croquembouche se ve a Maribel corriendo hacia las neveras y Samantha le comenta al maestro Torreblanca: "Esa es la novia de Pepe".

Como era de esperar, nuestro amigo Pepe se toma esto a guasa pero, en vez de dejarlo pasar, hace más hincapié en el asunto. Es un canalla, así que está continuamente picándola, poniéndola nerviosa, quitándole comida de la cocina... En definitiva, la hace sufrir, porque ella es una mujer con los nervios a flor de piel, y con cualquier gesto o comentario irónico que le haga, ya la vuelve loca.

Lo que nuestro amigo no se imagina es que esta mujer también se va a soltar la melena con Jordi, por lo que empieza a ponerse celosón de su compañero.

P: "¿Sabes, Maribel, lo que más me duele?... Que ya no soy tu ojito derecho."
M: "Pues que no te duela porque lo eres, ¿eh?"
P: "Ahora es Jordi."
J: "Yo no quiero malmeter Pepe, pero... me ha hecho ojitos."


Pepe celoso de Jordi


Hablando de Jordi, no tengo ni idea de si Pepe le conocería de antes, pero lo cierto es que ahora mismo parecen dos amigos inseparables que se complementan a la perfección en este show: el empollón contra el canalla, la juventud contra la experiencia.


Los dos jefes examinando a José David


Lo mejor de todo es que, cuando Pepe ve la ocasión, no duda en lanzar pullas a su compañero. Claro que Jordi tampoco se queda atrás, porque en ese aspecto, son ambos muy parecidos.

J: "Esa langosta necesita algo que la acompañe y que le dé cuerpo al plato. Y una patata sería perfecta porque le sirve de base." 
P: "Hombre es verdad que tú, Jordi, como catalán, te gusta echar más patata pa gastar menos. Pero el muchacho, que es de Palma y ya hay diferencia, lo que quiere es echar mucha más langosta. Déjale."


Momento en el que Pepe le dice a Jordi que es un tacaño.


"Tengo un amigo guaperas al que vienen todas a verle, y alguna no podrá con él, con lo cual, ahí estoy yo, a su lado."


Peinando con los cubiertos


- "A Jordi me lo llevaría a trabajar a mi cocina, porque es un tío muy válido y me vendría muy bien. Pero si es a cenar me llevaría a Eva González a mi casa, lógicamente. A Jordi no me lo llevo, cuidao."

Pero en el fondo, Pepe quiere a Jordi. Y Jordi quiere a Pepe...


Love is in the air ♪

También vimos una competición entre ellos, una lucha de titanes. Pepe ganó las dos veces con sus dos respectivos equipos, tanto en el hotel como en Burgos. Pero con la paella la cosa cambió bastante.

Jordi se lució con una paella de carne, cocinada con fuego de leña y en una paellera, por supuesto. Pepe en cambio hizo una de marisco, en una sartén y sobre una vitrocerámica. Porque claro, no iba a hacer tanto arroz para dos señoritas tan refinadas.

Qué cara tiene...


J: "En el fondo tienes un corazón que no te cabe en el pecho, Pepito."


Pepe le gana la partida a Jordi en Burgos


Sinceramente, no puedo deciros algo que no me guste de él. No le encuentro un defecto que realmente me desagrade. ¿Es borde? Sí. ¿Es irónico? También. Y me gusta que sea así. A lo mejor si viviera las 24 horas del día con él me volvería loca con tanta broma sarcástica, o quizás le seguiría el juego porque adoro ese humor de granuja. Solo tenéis que ver la cara de pillo que tiene.


Pepe celosón


Con todo esto que os he dicho, a mí ya me tenía enamorada por completo. Pero aún quedan tres cositas más que consiguen que mis ovarios sufran por tantas explosiones seguidas, y son: verle sonreír, verle reír, y verle emocionado.

Por muy serio que parezca, le hemos visto reírse varias veces a lo largo del programa, en especial con Jordi, que es el otro vacilón del programa. En este aspecto, Pepe tiene algo que a mí, personalmente, me encanta, y es que achina los ojos al reírse (cuando sonríe también, aunque no se le nota tanto). 


<3


Sé que es un detalle tonto, un simple achinamiento de ojos, pero son cositas pequeñas que me dejan embobada. No me preguntéis por qué, simplemente lo adoro, me cautiva por completo. Por no hablar de esa sonrisa de picarón que tanto usa cuando va a hacer una de las suyas (como el día que se comió los ñoquis de Jordi en vez de los de Maribel).


dghasdfasgfajsgdfasdasdas


Si con esto todavía no os habéis enamorado de él... primero, algo raro pasa en vosotras. Y segundo, poneos el cinturón para lo que llega ahora.

El martes en el que emitían el programa número 11 yo tuve que trabajar, por lo que no pude verlo en directo. Así que me dije a mí misma: "Bueno, no pasa nada. Lo veo mañana por internet". Pero cometí el fallo de entrar en la página web de rtve, por lo que me enteré de que habían echado a Maribel y pensé: "Arg, no puede ser, tengo que ver el programa AHORA."

Estaba claro que esta mujer a la final no iba a llegar ni de coña. No era una cocinera tan fina ni tan moderna, y la había fastidiado muchas veces. Pero le daba un encanto especial al programa, y yo suponía que el día en el que tuviera que marcharse, pasaría algo especial. Porque Pepe tenía una relación especial con ella. Así que yo, ni corta ni perezosa, esperé a que la página de rtve cargara el programa y me puse a verlo. Sí, a las dos y cuarto de la mañana.

Lo que vi esa madrugada no solo me gustó, sino que me emocionó muchísimo. Pepe se comportó como un auténtico caballero. 

La técnica de la esferificación (algo que yo no había oído en mi vida) hizo que a la mujer le diera un ataque, tanto que a veces no se sabía si estaba llorando o riendo. Jordi fue el primero en intentar calmarla, ya que el plato era de él, pero lo que me conquistó fue ver a Pepe con esa cara de preocupación una vez los concursantes empezaron a preparar el plato.

"Yo la veo desbordada, ¿eh? Creo que esta receta la puede superar, buff... me da mucho miedo."

Y ese suspiro que no falte... Pepe suspirando, uff #EnaguasFuera!


Mirad qué carita de preocupación


Después de esto decide ir él mismo a hablar con ella para intentar animarla, buscando arrancarle una sonrisa en un principio: "Este Jordi es más malo que yo, ¿eh?" Pero viendo que no lo consigue de ese modo, va a otro recurso, recordarle que en la vida nada es fácil: "¿Te acuerdas de la primera vez que hiciste una tortilla de patatas? Seguro que era difícil... ¿no?"


Otra vez esa carita...


Después de unas pocas palabras más, consigue por fin que la mujer sonría y, como no, le quita comida de la cocina:

M: "Ya empiezas, ya empiezas..."
P: "Jolín mujer, de verdad, todo te molesta. Cada vez que vengo aquí, de verdad... (ella empieza a reírse). Me voy a ir a otro concursante."
M: "Venga, ves, ves a otro, ves y... pégale caña (dice también con una sonrisa picarona que pa qué)."
P: "¡Eso es lo que quiero, esa cara es la que quiero! ¡Ríete!"

Finalmente consiguió que se animara e incluso ella bromeó con él, provocando que esta vez fuera Pepe el que nos mostrara de nuevo su carita de bobo adorable cuando se ríe.




Evidentemente, el plato de Maribel no estaba a la altura y él sabía que sería la última vez que actuaría como juez para ella. Volvió a bromear, como de costumbre, mostrando unas caritas... fruncimientos de ceño, sonrisas picaronas, celos de su amigo el guapetón... Sinceramente, esa última valoración es digna de ver diez, cien o mil veces seguidas.

Justo antes de decir el nombre del eliminado (que ya estaba más que cantado), Pepe hace algo que me sorprende, algo que que nunca antes había visto en él: hace el amago de cogerle la mano a sus compañeros. De hecho agarra sus brazos durante un par de segundos, como si aquella decisión hubiera sido una de las más difíciles para ellos.




Finalmente, Maribel es la expulsada y llega el momento de la despedida. Al acercarse a los jueces abraza primero a Samantha, pero luego esquiva a Pepe y abraza a Jordi, dejando a su ojito derecho con cara de "oye, ¡que me tocaba a mí!" Apenas se ve porque Jordi le tapa, pero se nota que Pepe se ríe. 

Sabe que la mujer está dejando al más importante para el final.


Esa miradita~~


Y finalmente, llega ese momento. Ese abrazo que muchos esperábamos.




Por si fuera poco, el hombre se acerca al sofá de los expulsados para despedirse de nuevo, algo que no se había hecho antes con ninguno de los concursantes. Y después se emociona, le brillan esos ojillos oscuros y directamente te enamoras de él. Es imposible no enamorarse de él cuando le ves así, aunque no ha sido la primera vez que se le ha visto emocionado. Cuando le llevaron mensajes de los familiares en una tablet también se le notaba compungido, al igual que al decir el nombre del ganador del concurso.


Verlo emocionado ya me puede, me puede...


Está claro que, por mucho que diga que no, este hombre es un sensible. Se emociona como el que más y se preocupa mucho por la gente a la que aprecia. Es un primor de hombre, un amor, yo quiero a uno así en mi casa. Y si encima me cocina tan bien, mejor que mejor.


Miradlo con esa camisa blanca ¡Miradlo!


Su nombre completo es Pepe Rodríguez Rey y nació hace 45 años en Illescas, Toledo, lugar dónde tiene su restaurante, 'El Bohío',  fundado en la década de los 30 por sus abuelos. Está casado, tiene tres hijos, y es el tercer y más pequeño de sus hermanos, por lo que siempre fue el ojito derecho de sus papis según cuenta su hermano mayor, Diego Rodríguez, que también es su socio en el restaurante.


Junto a su hermano Diego


Por curioso que parezca, a Pepe no le apasionaba el mundo de la cocina, de hecho, empezó a trabajar en el restaurante por obligación. Cuando sus padres ya no podían seguir, él y su hermano ocuparon los puestos, turnándose cada día las labores de cocina y camarero hasta que, finalmente, Pepe se quedó con la cocina. ¡Y eso que nunca había cocinado!




En una ocasión dijo que su mayor error fue precisamente ponerse a cocinar, porque desde entonces no para. Aprendió de su madre y, tras unos cortos viajes, marchó a San Sebastián para conocer a Martín Berasategui, quién finalmente sería su mentor y su amigo íntimo. Reconoce que fue para allá porque Martín tenía fama de duro y, cuánto peor se lo ponían, más se picaba él.

- "¿Alguna vez has tenido un jefe o un profesor tan duro como tú?"
- "Yo soy una hermana de la caridad al lado de Martín Berasategui."


Con Maribel y Clara en 'El Bohío'


Al igual que hizo Jordi con Noé y Efrén, Pepe ha adoptado a Clara en su restaurante para que se siga formando allí. Me parece un acto muy noble por parte de los dos: enseñar a tres personas que sienten auténtica pasión por la cocina ya que ellos no han conseguido obtener ningún premio en Masterchef. Y estoy segura de que habría hecho lo mismo con Juan Manuel si éste no hubiera sido el ganador.


A la entrada de 'El Bohío'


Lo único que me ha defraudado un poco de él es que veía como ganador a Jose David. Quiero creer que eso lo pensó antes de que Jose empezara a copiar platos y proclamar a los siete vientos que él era el mejor de todos, porque ha habido varias veces en las que Pepe le recriminó muy duramente esa actitud.

- "El plato no está mal, lo que veo que le faltan varios ingredientes. Ingredientes que tú nunca has utilizado. ¿Puedes adivinar cuáles son?"
- "No caigo, chef."
- "Sencillez, humildad... ingredientes que en la cocina si no los tienes, no eres nadie."


Metiéndole caña a José David


Y por si no tuviera suficiente ya con esto, me entero que, cuando contaba con veinte años de edad, formó una asociación junto a un profesor en la que ayudaban a drogadictos y a personas que sufrían desarraigo social. ¿Es o no es para enamorarse de él?

Lo que aún no acabo de entender es cómo es posible que un hombre al que su hermano considera como "lo más antimediático del mundo", aceptara participar en un programa como éste.

"Cuando venían al restaurante clientes pomposos siempre me mandaba que les atendiera yo. No es de esos cocineros que salen a la sala con los clientes a darse un baño de multitudes" -Diego Rodríguez.


Con la chaquetilla blanca, arrrr marinero


Creo que no exagero al decir que la mayor parte del éxito de este programa se debe a él. Nos ha embaucado a todos, nos ha arrancado muchas risas, nos ha dado momentos divertidos, hemos aprendido mucho de cocina con él y también hemos aprendido cómo se debe trabajar. Es un apasionado de la cocina, vive para ello y como tal lo quiere todo perfecto. Tiene una profesionalidad que ya les gustaría a muchos.

Para mí lo mejor de este programa ha sido, sin duda alguna, conocer a un personaje como Pepe. Ojalá vuelvan a contar con él para una posible segunda edición de Masterchef. Me encantaría, de todo corazón, volver a verle junto a Jordi y Samantha. Creo que ese jurado es perfecto. 

Sé que muchos se quejarían de él por su dureza, ¿pero acaso se puede aprender bien un oficio si alguien no te mete un poco de caña? ¿Algo de mano dura?

- "¿Y vosotros, estáis preparados?"
- "Sí, chef."
- "¡No os oigo!"
- "¡Sí, chef!"



6 comentarios:

  1. Juro que había dejado un comentario ¡Dracarys!

    Ahora ya no me acuerdo, jo, pero vamos, que lo primero es darte las gracias y la enhorabuena por el post. Pepe nos ha conquistado poco a poco con su carisma y su buen hacer. Cuando lo veía en los anuncios pensaba que, igual que me pasó con Jordi, era un presentador y no un cocinero.

    Como puse en mi post sobre Jordi, Pepe es ese profesor que me hubiera gustado tener: duro y exigente, pero con un toque irónico y hasta tierno. Es muy natural, da muy bien en cámara sin proponérselo y eso ha hecho al programa tan exitoso. En una entrevista que le hicieron comentaba que no tenían más guión que el de presentar los platos, todo lo demás era libre y eso se nota y se agradece.

    Muchas gracias por este excelente recorrido por Master Chef y por darnos a conocer mejor a Pepe, ese hombretón recio y buena gente. Linkeada queda usted a mi blog.

    Por cierto, menos mal que he tapado todo, techos incluso, porque menudo desastre de babas.

    (Y vaya fotacas...)

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    1. Muchísimas gracias a ti por las felicitaciones. Yo la verdad es que nunca pensé que pudiera calarme tanto este hombre, y ahora mira el pedazo de post que me ha salido hablando solamente de él.

      Sí, ellos son libres de actuar como quieran. Verdaderamente son así, no tienen guiones ni nada, y es lo que los hace más naturales y cercanos al público. Yo, como puse aquí, tuve un profesor de historia muy parecido a él que me cautivó, y sin duda es el mejor profesor que he tenido.

      Jajaja, me he dado unos buenos repasos a todos los capítulos para pillar bien los diálogos y las fotos, pero yo por Pepe, hago lo que haga falta.

      Y muchas gracias de nuevo por linkearme :3 Es todo un lujo.

      Menos mal que te avisé de que tuvieras todo preparado para no ensuciar nada...

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    2. Entonces, ¿hacemos el club de fans? XD Y mándale el post a Pepe, en serio.

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    3. Madre mía, si lo llegara a leer él me moriría de vergüenza XD

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    4. Te pondría una de sus caritas de picarón e.e

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