viernes, 21 de junio de 2013

Bestseller #1 de The New York Times

"Sí, éste es el libro del que habla todo el mundo". 

Así reza la etiqueta que viene impresa en algunas de las portadas del libro más vendido en estos últimos tiempos. Quisiera creer que la gente habla mucho de él por otras razones, pero sé que no es así. A la gran mayoría le encanta este libro y están como locas.

Sinceramente, no lo entiendo.




Bien, lo primero que tengo que decir es que aún no he terminado de leerlo. Voy solo por el capítulo nueve (algo menos del 25% del libro), pero he tomado tantas notas que me da miedo escribir un post de este libro al completo, cuanto más si me leo la trilogía entera. Sería algo interminable para vosotros, y no quiero ser una pesada.

Aviso que a partir de este momento puedo incluir algunos spoilers de esta maravilla literaria, así que si alguien quiere leerlo y no quiere que le estropeé la historia (que tampoco es que tenga mucha) le aconsejo que no lea más.

Bueno, sinceramente no sé ni por dónde empezar. Esta obra de arte (nótese la ironía) está narrada por la señorita Anastasia Steele (Ana), una estudiante de 21 años que está a punto de terminar su carrera universitaria. Esta señorita es una de las más pesadas que he conocido en toda mi santa vida. Lo único que sabe hacer es repetir una y otra vez que ella no es sexy, ni atractiva, ni nada, y tiene unos celos de su compañera de piso alucinantes. Porque claro, su compañera es guapísima y con cualquier cosita que se ponga ya está despampanante. En cambio Ana no, Ana tiene un pelo rebelde y no es atractiva, ni viste bien, ni nada. Pero todo eso es mentira porque en verdad esta chica resulta ser un pibón.

La susodicha nunca ha tenido novio, y por tanto, no se ha acostado nunca con ninguno. Según ella, está esperando a su príncipe azul, al héroe de las leyendas, porque nunca ha habido un chico que llamara su atención... ¿Nunca? Really? ¿Ni siquiera físicamente? O esta chica es rara o es muy casta...

Casta, claro... muy pura la niña. Resulta que, por hechos de la vida, se cruza con el señor Christian Grey (que los Dioses nos cojan confesados) y de repente todo se vuelve un mundo de purpurina. Que si mira lo guapo que es, que si su mirada impenetrable (esta mujer no conoce a Stannis), que si sus largos dedos (ugh), que si es muy atractivo... Vamos, a Ana se le caen las enaguas a plomo en cuanto lo ve. Y no me extraña porque, si me fijo en el actor que todas queremos que interprete al señor Grey, pues hay que reconocer que el chico precisamente feo no es (aunque gracias a los Dioses no tiene los dedos largos y delgados)


Pero vale, una cosa es que me digas que es guapo y que está muy bueno y tal. Pero otra cosa muy distinta es que tú, la Anastasia que nunca se ha fijado en nadie, de repente le pasen cosas como estas (copio y pego):

- "Cuando nuestros dedos se tocan siento un extraño y excitante escalofrío por todo el cuerpo".
- "Se me dispara el corazón y vuelvo a ruborizarme". Esta frase además la repite dos veces en el mismo momento. Y sí, está todo el día ruborizada, pesada.
- "De pronto siento que unos extraños músculos me oprimen el estómago".

A ver, a ver si lo he entendido... La chica casta y responsable que buscaba a su príncipe azul, la que NUNCA se había fijado en ningún hombre, de repente ve a un tiazo y siente corrientes eléctricas por su cuerpo. Vale, bien. Tú no buscabas a un príncipe azul, tú buscabas a un tío bueno y ya está. Y luego las mujeres critican a los hombres de superficiales. Gracias E.L. James, acabas de dejar a las mujeres como unas guarras que solo se fijan en el físico.

Aparte de esto, decir que al final del primer capítulo ya se llaman por el nombre de pila... Joder, eso es amor a primera vista (o polvazo a primera vista, más bien).

Bueno, continúo. Según avanza la trama, nuestra querida Ana vuelve a repetirnos cien mil doscientas cincuenta y cinco millones de veces lo guapo que es este hombre, tanto que sueña con él TODOS los días. Chica, lo tuyo es un problema obsesivo. Algunas cosas son dignas de citar como éstas:

- "Su voz es cálida y ronca (oh Dioses, eso reconozco que a mí me encanta), como un bombón de chocolate y caramelo (what?!)". Una voz ronca como el chocolate y el caramelo... ¿eso no es dulce? ¿Excesivamente dulce y empalagoso? Tía, dime como el café por ejemplo, o como el tabaco. Pues no, chocolate y caramelo. Ahí la llevas.

- "Un ligero fruncimiento estropea las cejas de Grey, que son bastantes bonitas". ¡Hasta las cejas son bonitas! Valga la redundancia.

- "Uñas perfectas (sic), ojos oscuros (arg), labios perfectos y sensuales".

- "¡Christian me ha guiñado un ojo!" (Oh Dios mío, es el apocalipsis).

- "Tiene las pestañas increíblemente largas".

Conclusión a la que llego: Christian Grey es el resultado de la mezcla entre un elfo, un Targaryen, el David de Miguel Ángel, Apolo reencarnado en la tierra y Paul Newman.


AclaraciónPara mí Paul Newman es uno de los hombres más guapos (sino el que más) que ha parido la madre naturaleza.

Otro hecho curioso de esta novela es que desde un principio se nos presenta a Christian Grey como un gran obseso del control, puramente dominante al que no le importa ser amable con nadie. Bien, es curioso que en cierto momento, a nuestra querida Ana casi la atropella un ciclista. Es entonces cuando Christian la salva cogiéndola de la mano y tirando hacia él. Qué casualidad que Ana caiga sobre él en ese momento (se nota que la autora no es muy original). Pues después de este "casi accidente", Grey le dije a Ana que debe alejarse de él, con gesto compungido y mostrándose desolado y destrozado (literalmente).

¿Dónde se ha quedado el Grey dominante, el que solo se preocupa de sí mismo? ¿Qué pasa, que ya siente cariño por esta "dulce" joven? Venga hombre, ni que fuera un cuento infantil.

Pero se ve que Grey no lo tiene muy claro, y justo después de decirle a Ana que tiene que alejarse de él, coge el tío y con las mismas le pide a la chica que vaya con él al hotel. ¿En qué quedamos? ¿Voy contigo o no voy contigo?

Además de ese instante de desolación por parte de nuestro protagonista masculino, hay otro momento que me marcó. Una noche, Ana se pilla una borrachera del quince, y justo después se produce una discusión entre ella misma, Grey y un chaval que está coladito por Anastasia desde los tiempos de Aegon el Conquistador. Y claro, con tanta discusión, tanto empujón y tanto mareo, al final Ana vomita. ¿Quién es el chico que la ayuda y le recoge el pelo para que no se lo manche? ¡Grey, por supuesto! El hombre que acaba de conocerla, el tío que le importa todo una mierda de repente se comporta la mar de cariñoso y atento con la muchacha. Vomito arco iris. En cambio, el chaval que lleva enamorado tanto tiempo de ella no se acerca porque le produce asco verla vomitar. Muy lógico todo.

A partir de aquí todo pasa muy deprisa y es entonces cuando Anastasia tiene claro que se lo quiere tirar. Y ya está. Se quiere acostar con él y punto. A veces incluso te parece que está enferma de tantas veces que lo dice. Os recuerdo que Ana es virgen, que nunca ha estado con un chico, que NUNCA se había fijado en nadie y que NUNCA se ha masturbado. Ella buscaba a su héroe de leyenda, ¿recordáis? Bueno, pues ahora lo que busca es sexo. Y no le importa que Christian diga que él folla duro (ogh). A ella eso le parece de lo más excitante. No tiene ni una pizca de miedo por la primera vez, y tampoco tiene vergüenza de enseñar su cuerpo, él cual ella misma dice que no es atractivo ni bonito. Es cierto que siente miedo al ver el cuartito de juegos de su amor platónico, incluso poco después afirma que no conoce al señor Grey, pero parece que eso le importa una mierda. No le conoce pero se lo quiere tirar. Ha cambiado al príncipe azul por el atractivo personaje malvado.

¿Qué conclusión puedo sacar de esto? Que Anastasia Steele es una guarra. Ella no quería un príncipe azul, quería a un tipo guapo y atractivo para tirárselo.

Reconozco que el libro ha tenido puntos que me han gustado mucho, como ese momento en el que ella está trabajando y al darse la vuelta ve a Christian delante del mostrador. Creo que incluso yo pegué un bote al leer eso. Y por supuesto, ese beso en el ascensor tan inesperado y pasional también es increíble.

Pero en esta relación apenas hay tonteo porque los "tortolitos" se acuestan muy pronto, cosa que me ha defraudado bastante. Me esperaba que Anastasia fuera más resistente y le pusiera las cosas difíciles al señor Grey. Un chasco me he llevado.

De momento finalizo el post aquí, ya volveré a dar caña con este tema. Por cierto, el recuento va a así:
- Fruncir el ceño: 46
- Me ruborizo: 23
- Gimo: 12
- Morderse el labio: 12
- Fruncir los labios: 9
- Ojos en blanco: 3

4 comentarios:

  1. Pues coincidimos al 150% en todo. El recuento me va a venir de perlas. Con su permiso y nombrando la fuente, lo voy a colocar en mi blog. A este paso tendré que crear una etiqueta en él: "Grey".

    Anastasia es la tía mas insoportable que ha pisado la literatura (?). Me cae mejor Lysa Tully, mire lo que le digo... Una joven de 21 años que nunca, NUNCA, ha tenido un orgasmo. Eso sí que es ciencia ficción, más que el físico del Grey. Por cierto, con Paul Newman es más que suficiente para que a una se le caigan los ovarios y le exploten las enaguas.

    Seguiré sus post con muchas ganas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo ya tengo etiqueta: "el arte de fruncir" xD Lo veía necesario ya, porque esto va a dar para hablar y mucho.

      Me alegra ver que estamos de acuerdo en todo, y por supuesto que puedes ponerlo en tu blog, yo encantada ^^

      Eliminar
    2. ¡Jajaja, "El arte de fruncir", qué grande!

      Lo bueno que tiene saber las coletillas es que puedes ir contando, jeje. Estoy deseando conocer los resultados.

      Eliminar
  2. BRAVO! Eso de no saber por donde empezar a destripar el libro, de hecho, como ya sabes, me pasó exactamente lo mismo. Me dijiste además que el libro era malo, lo que no me esperaba es que fuera el peor libro que intenté leer en mi vida.

    Voy a hacer un punteo.
    1. En un momento la tipa juzga al conocerlo a Grey como un tipo arrogante, ambicioso, frío, calculador. A VER PENDEJA! Es un tipo de negocios! Qué esperabas que fuera? Ghandi? El Papa Francisco? Ned Stark?

    2. Todas le parecen hermosas, hembras perfectas, ella continúa diciendo que se viste mal, que es un desastre, flaca! Comprate ropa linda y si te gusta tu ropa así como es hacete cargo y deja de dar lástima.

    3. En los posteriores encuentros con su amiga se siente agobiada porque supone que la amiga la matara a preguntas, que además tiene un don para darse cuenta que le pasa. Mamerta, vivís hace 4 años con ella, no te parece que es obvio que te conoce como vos a ella, no es obvio que si salís a donde sea te preguntará a dónde o cómo te fue?

    3. Nunca fue atractiva o no se siente mujer o lo que sea, tiene 3 tipos detrás de ella, incluyendo al enigmático Grey, de qué me estás hablando hermana? Si fueras fea Grey no te hubiera querido follar desde que te vió, o me va a decir que Grey ahora ve la belleza interior con su mirada penetrante.

    4. El tipo según ella es hábil con las palabras, sabe seducir, es educado, se la pasa diciéndole NENA! Y le dice que no sabe hacer el amor, sólo follar duro, o sea, el 99% de los hombres en un boliche. UAU!!!! Y Digo UAU porque es una expresión que ella usa mucho, como buenísimo, mierda, maldición! Se está por recibir de una carrera universitaria y no sabe más que 5 palabras expresivas.

    5. Es universitaria, no tiene experiencia con los hombres, eso le da derecho a ser más naif y estúpida que Sansa Stark? hasta Sansa sabe cosas básicas de como funciona una relación sexual y esta tipa creo que piensa que nos reproducimos con fisión binaria. En una escena el tipo le sugiere que vea sus juguetes en su habitación. Y ella pensando que quiere jugar algún video game. No sé decir la cantidad de veces que me dí un golpe en la frente denotando "Tenés que ser tan estúpida?"

    Y así podría seguir horas y horas pero el libro no lo merece tanto, creo que es la peor basura literaria que leí en mi vida. Algo tan sagrado como es el lenguaje no debería ser manchado de esta manera, una bazofia de pies a cabeza. "La diosa que llevo dentro" dice que termine acá mi crítica a este vómito de libro, muy pequeño para llamarse como tal.

    ResponderEliminar